martes, 10 de marzo de 2009

¿Papelonera, yo?

Me fui a dar la vacuna contra la Hepatitis B a una farmacia. Mientras estaba sentada en la camilla esperando:

Sujeto de la inyección: No te dará miedo, ¿no? es un pinchacito nomás...

(Yo: cara de terror)

-¡No me digas que te da miedo! ¡Con todo eso que te hiciste! (señalándome los piercings y el tatuaje)

(Yo: cara de culo)


-Ese que tenés en la nariz seguro que te dolió mucho, porque ahí no tenés carne, es como re duro, es esa cosa...

-Cartílago (le digo, poniéndome pálida)

-¡Claro! ¡Eso, cartílago! Je je je.

(En ese momento no pude evitar recordar cómo me dolió, y como casi me desmayo cuando me lo hice)

-Bueno, relajate, es un segundito.

Y ahí nomás, el salvaje me pellizca el brazo y me clava la aguja. Entonces empecé a enloquecer. Por mi cabeza empezaron a pasar ideas como:
"¿Este tipo sabrá dar inyecciones o será un loquito?"
"¿Es normal que me duela tanto?"
"¿Y si me está inyectando aire?"
"Darse vacunas no es algo normal. No entra más nada en mi brazo, ¿cómo lo va a obligar a tragarse líquido? ¡NO ENTRA!"
"Que no me baje la presión, que no me baje la presión, que no me baje la presión"

Sujeto de la inyeccion: Bueno, listo. ¿Y? ¿Te dolió mucho?

-Creo que me bajó la presión... (pálida como la pared)

-Bueno, bueno, tranquila, quedate sentada. No hay apuro.

Yo, que me quería ir corriendo lo antes posible, me levanté y fui a buscar a mi madre que me estaba esperando afuera. Pero antes de llegar se me aflojaron las piernas y me tuve que agarrar de un mostrador.

-Uuuh, sentate, sentate (acercando una silla)

Me senté dos segundos y otra vez me quise ir corriendo. Si no hubiese estado tan pálida por la baja presión, hubiese estado roja de vergüenza.
Estaba llegando a mi mamá cuando otra vez se me aflojaron las piernas, pero también se me durmieron las manos y me quedé casi ciega.
Mamá me agarró del brazo y una mujer gritaba "¡señora, siéntela en el piso! ¡señora!"
Prácticamente me tiré al piso, y al instante había como cinco clientes chusmas en ronda mirándome, un farmacéutico tomándome la presión, una empleada acercándome una cucharita con azucar a la cara, un tipo ofreciéndome chicles y mi mamá, que no sabía qué hacer, gritándome "¡dame la cartera Guadalupe, yo te la tengo! ¡dámela, dale!".

Y yo que pensaba:
"Me quiero ir, me quiero ir, me quiero ir"
"Que se vaya esta gente, por favor, que se vaya, que no me toquen"
"Tengo miedo de pararme, desmayarme y romperme un diente o la nariz"

7 comentarios:

Almendra dijo...

Yo me desmayé en la calle una vez y otra vez en el colegio. La peor fue en el colegio.

Julia... dijo...

Ayyyy pobre!!
Yo estoy harta de escuchar "pero a vos te debe gustar el dolor... con todo eso que tenés" (señalan tatuajes y piercings). Sísí... porque una vacuna me la voy a dar con las ganas con las que me voy a tatuar algo... significan lo mismo para mi ( ¬¬ ).

Assholes

Dr. J dijo...

Yo me banco las vacunas, pero las extracciones de sangre no tanto. Y ni hablar de las transfusiones. No me banco ver mucha de mi sangre entrando a una bolsita. Yo miro para otro lado.

Cuando doné sangre, no me desmayé, ni me mareé ni nada. Pero me quedó doliendo el lugar donde me pusieron la aguja.

Saludos!

Guillotita dijo...

Esa historia, me pasó muuuchas veces, cada vez que me vacunaron, cuando me pusieron los pircing, cuando me sacanr sangre... y a veces, solo pensar en esas tres cosas de forma muy realista, casi que me pasa.

Anónimo dijo...

Creo que debería ser legal golpear a los farmacéuticos que ponen inyecciones. Claro que ellos deberían cobrar un plus por trabajo insalubre.

A mi me pareces hermosa.

Camilo dijo...

jajajaj, ya conocia la historia, pero debo decir que como de costumbre, la contaste con una prosa hermosa...

Creo que es muuy feo terminar no solo en el piso sino tambien rodeado de la manga de chusmas que isntantaneamente se transforman es medicos y expertos en la salud con toda posible solucion a tus problemas.-

Puni dijo...

Jajaja, marica xD
Na, hablando en serio, curioso leer esto cuando ayer retomé acrobacia después de unos 3 meses más o menos de no hacer nada, y a la media hora o menos estaba que me iba a caer en cualquier momento (la primera mitad de la clase es preparación física, la segunda nos ponemos a hacer acrobacias). Y le digo a mi amigo que me banque (estábamos haciendo ejercicios de a dos) porque me iba al suelo xD Me tuve que sentar un rato y le chorié un poco de Gatorade. Al rato de nuevo, después ya estuve bien.

Ahora me duele todo el cuerpo y mañana tengo clase de nuevo, garrón.

Me causó gracia lo de inyectar aire, yo también limé eso a veces xD

Ah y.. en tu brazo (y cuerpo en general) entran muchas más cosas que el líquido de una vacuna, jajaja, se llama compresión y elasticidad =P