Una vez me tomé un taxi y el señor tachero se puso a hablar de sus experiencias y estudios como cantante lírico. Después de explicar las enseñanzas y técnicas de su profesor, "un tano buenísimo", sin aviso previo tiró una nota fuerte y altísima que me descolocó el cerebro.
Hace un rato me tomé otro taxi y estaba el mismo muchacho. Hizo exactamente lo mismo. Me habló de su técnica, sus estudios con el tano y en determinado momento tiró una nota enloquecida.
¿Se lo hará a todos sus pasajeros o me pasa sólo a mi?
viernes, 28 de agosto de 2009
lunes, 24 de agosto de 2009
miércoles, 22 de julio de 2009
Mentirosa
Me encanta mentir. No con maldad o cobardía. En realidad, sería más apropiado decir que me encanta inventar, que no es lo mismo.
No es que digo alguna mentira horrible y la sostengo por el resto de la eternidad. No puedo, porque generalmente invento cosas ridículas y siempre algún salame me dice "¡¿POSTA?!" y yo me río, mal, como una loca. Me da más risa que la escena de la bañadera de Pánico y Locura en Las Vegas, pero menos que las cosquillas.
Es una pena que ahora tenga un poco abandonada la costumbre, porque lo hacía muy bien. Inventaba cosas absurdas con la mejor cara de póker, todos me creían y se sentían muy boludos cuando largaba la carcajada.
Hace unos años, a un compañero de colegio le dije que en un viaje en colectivo una señora me vomitó. Me lo re creyó y lo pude sostener hasta el día siguiente, cuando me sacó el tema, incrédulo, para que le cuente bien. Fue muy gracioso, en serio.
No es que digo alguna mentira horrible y la sostengo por el resto de la eternidad. No puedo, porque generalmente invento cosas ridículas y siempre algún salame me dice "¡¿POSTA?!" y yo me río, mal, como una loca. Me da más risa que la escena de la bañadera de Pánico y Locura en Las Vegas, pero menos que las cosquillas.
Es una pena que ahora tenga un poco abandonada la costumbre, porque lo hacía muy bien. Inventaba cosas absurdas con la mejor cara de póker, todos me creían y se sentían muy boludos cuando largaba la carcajada.
Hace unos años, a un compañero de colegio le dije que en un viaje en colectivo una señora me vomitó. Me lo re creyó y lo pude sostener hasta el día siguiente, cuando me sacó el tema, incrédulo, para que le cuente bien. Fue muy gracioso, en serio.
martes, 9 de junio de 2009
La rutina de los viernes
Con la China, todos los viernes a la noche hacemos lo mismo, con algunas variaciones. Comemos en McDonald's y molestamos a la gente. Ella asusta con máscaras de monstruo y animales, o le caemos a Anita con 50 globos, serpentinas, papel picado, maracas y una cucaracha de plástico.
El último viernes fue especial porque dimos un paso más allá. A McDonald's fuimos tres veces y la manera de molestar fue perseguir despacito en el auto a chicas que andaban solas o en pequeños grupitos por la calle, mientras la china les gritaba barbaridades.
Lo más divertido era que las minitas no se esperaban ese comportamiento de otras mujeres, entonces cuando las llamábamos se acercaban o respondían al llamado pensando que les pediríamos alguna dirección, o algo así. Y en ese momento, la China atacaba con un "TE QUIERO VER DESNUDA", o "YEEEEEGUA" a los gritos.
Un momento especialmente divertido fue cuando mantuvo el siguiente diálogo con un grupo de señoritas:
China- ¡Hey!
Chica- ¿Qué? - acercándose un poco.
- ¡Te quiero ver el seno!
- ¿Qué?
-¡El seno!
-¡¿QUÉ?!
- ¡¡¡EL SENO!!!
- ¿El seno?- le preguntó descolocadísima a sus amigas.
Capaz que nos tenemos que buscar una vida, pero qué diversión genial.
El último viernes fue especial porque dimos un paso más allá. A McDonald's fuimos tres veces y la manera de molestar fue perseguir despacito en el auto a chicas que andaban solas o en pequeños grupitos por la calle, mientras la china les gritaba barbaridades.
Lo más divertido era que las minitas no se esperaban ese comportamiento de otras mujeres, entonces cuando las llamábamos se acercaban o respondían al llamado pensando que les pediríamos alguna dirección, o algo así. Y en ese momento, la China atacaba con un "TE QUIERO VER DESNUDA", o "YEEEEEGUA" a los gritos.
Un momento especialmente divertido fue cuando mantuvo el siguiente diálogo con un grupo de señoritas:
China- ¡Hey!
Chica- ¿Qué? - acercándose un poco.
- ¡Te quiero ver el seno!
- ¿Qué?
-¡El seno!
-¡¿QUÉ?!
- ¡¡¡EL SENO!!!
- ¿El seno?- le preguntó descolocadísima a sus amigas.
Capaz que nos tenemos que buscar una vida, pero qué diversión genial.
miércoles, 3 de junio de 2009
Actriz
Últimamente varias personas me insiten con que tome clases de teatro, que podría ser buena actriz, que me serviría para deshinibirme, y blablabla.
A todos ellos, tengo dos cositas para decirles:
1- TODOS actuamos bien cuando se trata de jodas telefónicas o de cualquier tipo, no exageremos.
2- Mi mamá tuvo la brillante idea antes que ustedes y me mandó a teatro a los 8 años. Fui a una sola clase y las cosas horribles y ridículas que me pasaron se sucedieron masomenos en este orden:
-Ni bien empezó la clase, nos sentamos en ronda y teníamos que presentarnos. Cuando dije mi nombre, mis compañeros (que ya se conocían) dijeron "¡Uy! ¡Otra Guadalupe! Pero esta es trucha. Están la Guadalupe de verdad y la Guadalupe trucha". Buenísima onda.
-Por X motivo, todos empezaron a contar anécdotas de sus vacaciones. Cuando me animé a hablar y quise contar que ese verano yo había visto muchos pescados muertos en las playas de San Clamente, el profesor me dijo "¡SHHHHH!".
-Tuve el siguiente diálogo con una nena:
Yo: ¿Querés ser mi amiga?
Nena: No.
-El ejercicio de la clase era formar grupos, cada uno le asignaban una canción y había que representarla de alguna manera. A mi grupo le tocó una romántica de Chiquititas.
La representación se trató de que una nena con peluca multicolor, ubicada en un extremo del salón, estiraba las manos como desesperada por alcanzar a un nene con sombrero en el otro extremo, que hacía la misma mímica con las manos.
Mi función era hacer de bailarina deprimente en el fondo, y no se me daba tan mal, hasta que alguna turra me empujó al frente y seguí bailando adelante y de espaldas al público.
Al final, el profesor hacía una corrección de la actividad. Le preguntó a todos los chicos: "¿Cuál fue el error fundamental de este grupo?". Todos respondieron a los gritos y señalándome: "¡LE DIO LA ESPALDA AL PÚBLICO! ¡JUAJUAJUAJIJIAJJOAJOAJOAJJJEJEJEJ!"
Los que me conocen, cuando me vean pídanme que baile como en esa clase y van a entender lo de "bailarina deprimente".
A todos ellos, tengo dos cositas para decirles:
1- TODOS actuamos bien cuando se trata de jodas telefónicas o de cualquier tipo, no exageremos.
2- Mi mamá tuvo la brillante idea antes que ustedes y me mandó a teatro a los 8 años. Fui a una sola clase y las cosas horribles y ridículas que me pasaron se sucedieron masomenos en este orden:
-Ni bien empezó la clase, nos sentamos en ronda y teníamos que presentarnos. Cuando dije mi nombre, mis compañeros (que ya se conocían) dijeron "¡Uy! ¡Otra Guadalupe! Pero esta es trucha. Están la Guadalupe de verdad y la Guadalupe trucha". Buenísima onda.
-Por X motivo, todos empezaron a contar anécdotas de sus vacaciones. Cuando me animé a hablar y quise contar que ese verano yo había visto muchos pescados muertos en las playas de San Clamente, el profesor me dijo "¡SHHHHH!".
-Tuve el siguiente diálogo con una nena:
Yo: ¿Querés ser mi amiga?
Nena: No.
-El ejercicio de la clase era formar grupos, cada uno le asignaban una canción y había que representarla de alguna manera. A mi grupo le tocó una romántica de Chiquititas.
La representación se trató de que una nena con peluca multicolor, ubicada en un extremo del salón, estiraba las manos como desesperada por alcanzar a un nene con sombrero en el otro extremo, que hacía la misma mímica con las manos.
Mi función era hacer de bailarina deprimente en el fondo, y no se me daba tan mal, hasta que alguna turra me empujó al frente y seguí bailando adelante y de espaldas al público.
Al final, el profesor hacía una corrección de la actividad. Le preguntó a todos los chicos: "¿Cuál fue el error fundamental de este grupo?". Todos respondieron a los gritos y señalándome: "¡LE DIO LA ESPALDA AL PÚBLICO! ¡JUAJUAJUAJIJIAJJOAJOAJOAJJJEJEJEJ!"
Los que me conocen, cuando me vean pídanme que baile como en esa clase y van a entender lo de "bailarina deprimente".
domingo, 24 de mayo de 2009
La pelopincho muerta
Un verano hace no muchos años, mi viejo, hermanos y yo estábamos jugando en la pelopincho olímpica de mi casa. Haciendo la plancha y pavadas así, por algún motivo mi papá nos explicó que en el mar, y especialmente en el mar muerto, es más fácil flotar debido a la sal.
Mis hermanos y yo nos entusiasmamos y dijimos -en chiste- "pongámosle sal a la pelopincho". La sorpresa fue que mi padre dijo "dale, traigan la sal gruesa".
Vació las cajas de sal gruesa y fina en la piletita, pero no fue suficiente.
Mis hermanos y yo nos entusiasmamos y dijimos -en chiste- "pongámosle sal a la pelopincho". La sorpresa fue que mi padre dijo "dale, traigan la sal gruesa".
Vació las cajas de sal gruesa y fina en la piletita, pero no fue suficiente.
jueves, 7 de mayo de 2009
Basta, eh
Si viene o no viene el fin del mundo en el 2012, no me importa. Pero no me lo digan más.
O háganse cargo y dejen de trabajar, estudiar y vestirse, que quedan menos de tres años. No tiene ningún sentido, es un comportamiento ridículo. Hoy rendís un parcial para no recibirte nunca porque se va todo al carajo.
No me arruinen más la vida.
O háganse cargo y dejen de trabajar, estudiar y vestirse, que quedan menos de tres años. No tiene ningún sentido, es un comportamiento ridículo. Hoy rendís un parcial para no recibirte nunca porque se va todo al carajo.
No me arruinen más la vida.
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