viernes, 13 de febrero de 2009

Estela: "la etapa de la piedrita"

En el último año de secundaria tuve tres profesoras de lengua. La primera fue un desastre: lloró y nos preguntó si queríamos que renuncie. La segunda era agradable pero desapareció del colegio de forma misteriosa. La tercera, Estela, fue genial. Estaba loca, gritaba y nos contó de su experiencia con marihuana:

"Resulta que, hace varios años, mi hija salía con un drogadicto. A mi no me gustaba, porque por su culpa ella empezó a fumar porro. Así que un día decidí darle una lección y le dije que quería probar. Quería que mi nena me vea drogada para que se dé cuenta de lo feo que era.
Salí con ellos y fumé. Al rato me empezó a pegar y pensé que me moría, quería que me lleven al hospital. Ellos al principio se reían, después se pusieron nerviosos, intentaban calmarme.
Tuve alucinaciones con una ligustrina, pensé que eran soldados que me estaban mirando enojados porque me había drogado.
En un momento nos sentamos en el cordón de una vereda y me puse a mirar una piedrita. Le veía una cara, así que le dije a mi hija 'ya estoy en la etapa de la piedrita'. '¿Qué decís?' se escandalizaba ella y yo le decía 'daaale, no te hagas la tonta, que sabés muy bien lo que es la etapa de la piedrita'. Porque claro, yo pensaba que era una etapa del proceso de intoxicación de la marihuana, algo que pasaba siempre."

Esa mujer me entregó el diploma cuando me recibí.

viernes, 6 de febrero de 2009

El inodoro

Hasta mis nueve años aproximadamente compartí habitación con mis dos hermanos, los dos más chicos que yo. Tres años ella, seis él. Y si bien la mayor parte del tiempo nos matábamos, casi todas las noches hacíamos tregua para jugar. Y jugábamos a cosas muy locas.
El problema de nuestras diversiones nocturnas era que a mi viejo no le gustaba nada que nos estuviéramos riendo a los gritos y revoleando juguetes en nuestra hora de dormir. Lo que le sumaba emoción y adrenalina a los juegos, porque corríamos el riesgo de que en cualquier momento apareciera la autoridad a aplicar correctivos y obligarnos a descansar y dejar descansar.
Uno de nuestros juegos favoritos era el del inodoro. Personificábamos a unos niños que vivían en una dimensión paralela (la del inodoro) y atravesábamos los mundos girando sentados en el piso diciendo "ñeeeee" (el ruido del inodoro).
Era lo máximo, nos divertíamos y reíamos como locos hasta que aparecía mi papá para retarnos a los tres y teníamos que correr a la cama y ahogar la risa con las almohadas.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Lucy

Con mi buena amiga Anita, una noche decidimos comer media Lucy cada una. Nos abastecimos de golosinas, Coca Cola, panchos y Yellow Submarine para pasar un mínimo de 12 horas lisérgicas encerradas en el seguro y cómodo departamento de mi amiga, acompañadas únicamente por sus mascotas.
A la mitad del submarino amarillo Lucy empezó a hacerse notar y todo fue una fiesta. Nos reímos como locas y dibujamos a los gritos. De fondo sonaba el Sargento Pimienta y no podíamos creer lo perfecto que era todo. Trompetas y crayones. Retratos de ojos enormes. La gata sobre la mesa queriendo rasguñarnos las manos. "Es lo mejor del mundo" dijimos varias veces.
Pero un rato después se fue todo al carajo, y de reírnos a los gritos mirando un álbum de figuritas de Harry Potter pasamos a repetir a cada rato "está todo bien", al principio riendo, después temblando. Y cuando nos sentamos a ver Utilísima supimos que no había vuelta atrás.
Qué pelotudas.

jueves, 22 de enero de 2009

"Vacaciones"

Hace una semana que estoy en Pinamar, y mis días han transcurrido de boliche en antro como acompañante en la gira de la banda de Miconejo, o entrando en estado de trance zombie jugando al Rock Band en el rol de guitarrista enferma.
Hoy fue mi primer día de playa y me desplacé por la misma atrayendo las miradas de todos los bronceados, asombrados y asustados por mi palidez, que ya de por sí, sin necesidad de contrastar, es impresionante.
A mi madre, que desde La Plata me exige diariamente una señal de vida vía celular, le mandé el siguiente mensaje de texto:
"Hoy fui a la playa y me metí al mar"
Y me contestó:
"¡¡¡Te felicitamos!!!"

Me dio un poco de ternura. Debe pensar que después de esto sigue dormir a horarios y en cantidades normales, vestirme decente y convertirme en una mujer bronceada que adora usar bikini.

jueves, 15 de enero de 2009

Las chicas

-...Si la visita de un ex es algo tan femenino como la depilación, ¿qué, vos no te depilás?

-...Y le debe haber parecido muy simpático lo que dije, porque el muy atrevido me dio un beso.

- Yo ayer me indispuse y ya tuve tres conflictos familiares. Con llantos y a los gritos.


Son las cosas que podemos decir tres chicas en una noche de bizcochuelo, bebidas y otras yerbas.

viernes, 9 de enero de 2009

Diálogos de cama II

Él- Vos imaginate. Si tenemos una experiencia swinger, yo me voy a sentir orgulloso de intercambiarte. Es más, seguramente me sienta estafado por lo que me toque a mí. Con otras mujeres sentiría que las tengo que vender más. Con vos no, para nada.

Yo- Gracias Pi, te amo.

Diálogos de cama I

Él- Ay, Pipina, te amo. Qué linda que sos. ¿Cómo puede ser que cada día me gustes más?

Yo- Y... es que como cada vez estoy más gorda, es inevitable. Vos imaginate que a medida que mi cuerpo crece hay más espacio que te tiene que gustar. Es como si a vos te saliera otro dedo, me gustarías un dedito más.

Él- ¡Qué lindo lo que decís!

Yo- Y, es lo más lógico.

Él- Igual no quiero que me salga un dedo más, imaginate. No quiero, sería horrible.